¿Cuáles son tus primeros pensamientos cuando te despiertas? Y a la hora de dormir, ¿qué cosas son las que te vienen a la cabeza?

Muy probablemente algo de esto te sea familiar:

Por la mañana: suena el despertador… puff que sueño tengo, uff tener que ir a trabajar,  vaya día me espera, siempre igual, una ducha rápida que no me da tiempo, un café bien cargado que me ponga las pilas.

Te vas a la cama a dormir (si es que no te has quedado antes dormido en el sofá)… Vaya día, no puedo más, todo lo que tengo que hacer mañana, se me ha olvidado llamar a “Fulanito”; por no decir, si por cualquier cuestión has tenido una discusión con tu pareja, compañero de trabajo o si un cliente se ha quejado del servicio. Con casi toda seguridad te quedes dándole vueltas durante un rato a todas esas cosas que te generan muy mal sabor de boca, ¿verdad?

 

¿Cómo sería de diferente tu  día si lo empezaras dando las gracias?

Y me dirás, ¿gracias a qué? ¿A quién? Pues por ejemplo dar las gracias por despertarte y estar vivo, por despertarte bajo un techo y en una cama caliente, por tener un día más para compartir con los tuyos. Son cosas que aunque nos parezcan obvias no tienen por qué serlo, ¿no crees?

 

¿Cómo sería de diferente tu vida, si tus últimos pensamientos del día fueran para dar las gracias?

Gracias por todas esas pequeñas cosas que te han pasado en el día y que te han hecho sentir bien. Y es que, aunque a veces no lo parezca, a lo largo del día nos pasan un montón de cosas bonitas, agradables y nutritivas, a las que no damos la importancia que tienen. Una ducha caliente, un café que me ha sabido a gloria, un beso de mi hijos, una sonrisa amable que me ha devuelto mi vecina al entrar al ascensor, ese chiste que me han mandado por whatsapp y me ha hecho reír, el tener dinero en el monedero para hacer la compra…

Coaching y felicidad

Todas esas situaciones que como son “normales” y “habituales” no te paras  a darles la importancia ni el valor que tienen, por lo que pasan totalmente desapercibidas en tu día a día. Por el contrario, los acontecimientos negativos los tenemos totalmente presentes, les damos mucha importancia, (la mayoría de la veces más de la que tienen)  ¿verdad? Y los revivimos una y otra vez como si estuvieran ocurriendo en este preciso momento.

 

¿Por qué le damos más importancia a lo negativo que a lo positivo del día?

Esto se debe a nuestra propia evolución como seres humanos, y es que nuestro cerebro no está hecho para ser feliz sino para sobrevivir, por eso prestamos más atención a lo que va mal, a lo que no funciona, a lo que puede ser un peligro: es pura supervivencia. Así es como obviamos todo el resto de pequeñas cosas que nos hacen sentir bien a lo largo del día y, aunque no son tan útiles para sobrevivir, sí lo son para vivir más plenamente.

Nuestro cerebro no está hecho para ser feliz sino para sobrevivir.

La buena noticia es que nuestro celebro tiene mucha plasticidad, continuamente se está modelando y estableciendo nuevas conexiones neuronales, por lo que podemos enseñarle a poner el foco en las cosas buenas que tenemos y en las situaciones enriquecedoras que vivimos, solo hay que decirle cómo hacerlo.

 

¿Cómo puedes entrenar a tu cerebro en poner el foco en lo positivo?

Una buena forma de empezar, es dedicar los últimos minutos antes de dormirte a hacer un repaso de las pequeñas o no tan pequeñas cosas que te han pasado en el día y que te han hecho sentir  bienestar. A mí me ha funcionado muy bien, sobre todo en esos momentos más difíciles que nos encontramos en la vida.  El dar las gracias al despertarme, nació como una prolongación del ejercicio de la noche y si bien las dificultades de la vida están ahí, mi energía para afrontarlas es muy diferente.

 


Ahora te toca a tí

¿Qué cosas buenas te han pasado hoy desapercibidas? ¿Qué cosas puedes agradecer en este preciso instante?

Comparte tu experiencia en el apartado comentarios, será muy enriquecedor y podremos aprender mucho juntos


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SOBRE MÍ

Soy Ana Oliver, Coach Personal y autora de este Blog. Mi objetivo es ayudarte a sentirte más satisfecho contigo mismo, y a generar los cambios que quieres en tu vida. Descubre cómo puedo ayudarte aquí.