Si eres o has sido mi cliente, tu experiencia es importante.
Si lo deseas puedes compartirla aquí
¡Gracias!

Decidí iniciar un proceso de Coaching Personal cuando por trabajo me trasladé a Alicante desde San Sebastián. El cambio se me estaba haciendo muy cuesta arriba; trabajo nuevo al que tenía que dedicar muchas horas, compañeros nuevos con los que me estaba costando adaptarme, sin amigos ni familia ya que no conocía a nadie en la ciudad… me sentía sola y abrumada y sólo pensaba en volverme a Donosti. Una amiga me dijo que quizás un Coach Personal podría ayudarme, y así encontré a Ana. Al principio no tenía muy claro cómo podría ayudarme, pero sesión a sesión fui encontrándome cada vez más cómoda con ella, y las cosas fueron poco a poco ordenándose y cogiendo su espacio. Ahora que miro atrás, no puedo creer que haya cambiado tanto mi vida en tan pocos meses, empiezo a tener un grupo de amigos con los que salir, he encontrado compañeros de trabajo muy buenos, tengo tiempo para ir al gimnasio y para hacer senderismo, actividades en las que también me estoy haciendo mi circulo de amistades, y  bueno, aunque mis raíces siguen estando en mi ciudad natal, cada vez me siento más agusto viviendo en Alicante y más segura de que tomé la decisión correcta. Muchas gracias Ana por ayudarme a crear un hogar también aquí.

Izas

Dí con Ana por casualidad , y que casualidad más acertada. Hay un refrán hindú que dice “ el maestro llega cuando el aprendiz está preparado. “ pues eso es justo lo que me pasó con Ana.

Las circunstancias de la vida nos llevan a cada uno a asumir un rol que consideramos que es el mejor , y te dejas llevar. Los años pasan,  y en un momento determinado  la vida te pone al límite y algo hace  ”click “en tu cabeza y te ves viviendo una vida en la que tú no eres el protagonista. Te das cuenta de que tu vaso está lleno de los problemas de los demás y de repente se desborda.

Ana me enseñó a quererme, a valorarme y a hacer las cosas por mí. Me ayudó a identificar qué es lo que quiero y que no, y a volver a conocerme. En definitiva , me ha ayudado a saber buscar mi camino para ser feliz y estar a gusto conmigo, siendo la persona que soy.

Gracias Ana por ayudarme a llenar mi vaso y ser consciente de todas las cosas que puedo ofrecer-me.  Gracias Ana, mi guía , mi apoyo y mi casualidad mas bonita.

María

Busqué a Ana porque había llegado a un punto en mi vida en que sentía que ya no podía más. Mi inseguridad unida a una situación familiar dolorosa estaba haciendo mella en mi. Además pensaba que admitir ese momento de no retorno me hacía débil y era un fracaso.
Ese fue mi punto de partida, y a partir de ahí llegaron muchas horas compartiendo pensamientos y vivencias.
Cada tarde que iba a ver a Ana, en el coche mientras volvía del trabajo, solía repasar en mi cabeza todo lo que me había sucedido desde nuestra última cita para contárselo. Después llegaba, soltaba a bocajarro todas mis ideas y entre medias Ana me hacía preguntas que yo contestaba. Siempre me marchaba pensando en lo rápido que se pasaba la hora. Casi como si no hubiese existido.
Pero resulta que cuando salía de allí, en las horas y días sucesivos, tomaba consciencia de que esa hora fugaz me había provocado una sacudida interior que me hacía sentir incómoda, que algo había sucedido. Y es que esas preguntas que Ana me hacía y yo contestaba sin más me habían hecho conectar con mi yo interior, ese al que mantenía en silencio normalmente porque lo que me decía me resultaba a ratos duro a ratos doloroso.
Y gracias a Ana por fin le dejé a hablar, por fin empecé a escucharme y seguir mi instinto. Eso te lleva necesariamente a dar pasos hacia delante, a tomar decisiones que antes veías imposibles, a plantearte opciones que antes pensabas improbables e inevitablemente se abren caminos que hasta ahora eran inexistentes. Y sientes que has cambiado. Pero no es cierto. Eres la misma persona sólo que has descubierto cosas de ti misma que habían permanecido ocultas en lo más profundo de tu interior: miedos, necesidades, deseos, capacidades y sobre todo, no sólo dónde están tus límites, sino donde debes ponerlos para vivir de una forma realmente saludable.
Creo que antes de conocer a Ana, a pesar de que en algunos aspectos de mi vida era una persona afortunada; sobrevivía y ella me enseñó cómo vivir. Es el mejor regalo que se le puede hacer a alguien. Gracias ; )

Laura

Hola, este no es un mensaje sencillo de escribir, puesto que tanto las emociones, sensaciones y nuestras capacidades mentales son complejas y delicadas. Si hay una manera más acertada para decir cual es el papel exacto de Ana, es la de calibrar nuestra mente.
Yo tuve un problema muy serio del cual, por mucho que pensara de como salir de aquel atolladero no lo sabía, no encontraba la salida, estaba perdido en un mundo que no dejaba de dar vueltas hacia la misma dirección y no conseguía avanzar. Veía, como si estuviera en un cristal tintado del cual yo podía verlos a ellos pero ellos a mi no, como crecían, vivían y conseguían éxitos, pero sobretodo, avanzaban .
Entonces, decidí acudir a un profesional. Aquí es donde entra el papel de Ana. Una sesión es como una lluvia de sensaciones, la habitación parece estar en otro lugar donde la inundas de tus profundas emociones: miedo, odio y tristeza van primero, pero después paz, felicidad y aceptación.
Tu mente funciona al 100% y empiezas a recordad cosas de las que ni te acuerdas. Cuando hablas con Ana hablas directamente contigo mismo, ella es solo una consciencia que te coge de la mano y te guía cuando estas perdido. En la habitación en realidad solo estas tu hablando contigo mismo, perdonándote y dándote otra oportunidad en la vida.
Al final, no te has dado cuenta y te conviertes en la mejor forma de ti, con vida en los ojos, con sueños convirtiéndose en realidad y sobre todo con ganas de vivir otra vez.

Marcos

Hola Queridos y queridas… Si estáis leyendo los testimonios del Blog de nuestra maravillosa Ana es porque la necesitáis…. ¡Sí! ¡Sí! Tanto como la necesitaba yo cuando contacté a finales de agosto con ella por email…. Hoy ya cerrado un ciclo juntas sé que esta experiencia compartida siempre estará tanto en ella como en mí.
Cuando llegué a la consulta estaba perdida, confundida, dolorida después de un una ruptura sentimental. A través de nuestras sesiones me he reencontrado y me he descubierto.. sigo descubriéndome día a día. Yo, que siempre me exigía más y más “y tenía que hacer” y “tenía que ser”…. Sin darme cuenta de que lo único que tenía que SER era yo misma….. Ser consciente de mí ser. Yo, trabajadora incansable siempre por y para los demás dejé se estar por y para mí misma…. Perdida en mi vida sin escucharme, ni a mis emociones ni a mi cuerpo que gritaba en silencio…¡Basta ya! .Yo sin querer estar con mi dolor porque yo era fuerte y podía con todo…. Sin querer sentir…. Con una planificación mental de cómo tenía que ser mi vida, mis actuaciones y mis relaciones con los demás…. Cúal Robot programado……
Todo cambió cuando me rompí para renacer desde la consciencia de mi esencia esa dormida y metida en una jaula de oro… esa niña perdida dentro de mí….. Ana me acompañó en mi reencuentro con mis ilusiones, con mi niña y me enseñó que tenía que sentir… que el dolor no significaba sufrimiento… Que todas mis emociones son parte de mí y tengo que sentirlas y gestionarlas.. No se puede ignorar una parte de uno mismo.
Me dí cuenta que mi vida se forjaba día a día con mis decisiones, mis logros y equivocaciones, que si no sé tendré que aprender, que la culpa no sirve de nada , que al enfocar en positivo y cambiar mi diálogo interior yo crezco día a día… También que mi espacio y mi tiempo son míos y sólo yo decido cómo vivirlos.
Hoy viajo todos los días conmigo misma y me siento afortunada por todo lo aprendido y vivido, ello me ha traído hasta aquí también me llevará al mañana además quiero seguir sientiéndome tranquila ,fuerte,confiada plena, llena de ilusión por vivir cada día. Viajar conmigo misma lo más importante, disfrutar de cada detalle de cada gesto de cada momento.
Gracias Ana por enseñarme a ser más paciente, a respirar, a ver que tengo que cuidarme mucho, a que no tengo que entenderlo todo y que era importante para recuperarme parar y descansar .
Mi cariño infinito para tí.
Noe

Noemí Alcolea

Hace algo más de un mes que termine mi proceso de coaching con Ana. Para mi ha significado un antes y un después. Ahora tengo 37 años y desde muy jovencita una de mis inquietudes era mi desarrollo personal y mi crecimiento, he leído mil libros sobre el tema, pero hoy sé que buscaba ese crecimiento de forma equivocada, luchando, desgastándome, haciendo siempre lo que pensaba que debía hacer, poniendo mi nivel de exigencia en extremos que llegaron a causarme un perjuicio en mi salud, esa lucha de forma equivocada hacia que mis niveles de energía estuviesen muy bajos…. La sensación de lucha continúa utilizando mi automotivación exigente tan solo obtenía la recompensa de insatisfacción, aunque no era consciente de todo ello. Las experiencias vividas, las emociones mal gestionadas, mis creencias limitantes, no vivir plenamente mis valores en mi día a día habían convertido mi vida en algo que nunca desee y estaba tan ocupada en esa vida que ni si quiera me daba cuenta, porque no tenía tiempo ni herramientas para afrontar mis miedos y con ello salir de mi zona de confort, que obviamente era más que INCÓMODA para mi. No sabía como salir de esa situación y el hecho de no conformarme con esa vida fue lo que hizo que mi camino y el de Ana se cruzasen. Ella me dio un espacio de reflexión, un espacio libre de juicios, un espacio lleno de cariño, en definitiva un espacio seguro, donde poco a poco fui llegando a conocerme a nivel inconsciente, pude desechar lo que que ya no quería y lo que no me gustaba o me limitaba y potenciar lo que me apasiona, me acompañó a mi ritmo, sin presiones. Liberarme de miedos y creencias limitantes me ha permitido tomar decisiones libremente que han cambiado mi vida totalmente, mis relaciones han mejorado con los demás y lo que es más importante conmigo misma, he recuperado mi esencia y me siento libre. Ahora tengo las herramientas y se utilizar mis recursos y todo mi potencial de la forma adecuada y sé que es la adecuada porque ya no lucho, ahora disfruto cada día y lo que antes no me permitía ni sentir ahora es el motor de mi vida, mi pasión.
Mil gracias de corazón Ana por acompañarme en este viaje. Un abrazo.

Montse

Me puse en contacto con Ana para superar el miedo a hablar en público. Hablar con ella en cada sesión me ha ayudado a tomar mayor conciencia de mi misma y de mis recursos, y de los cambios necesarios que debía llevar a cabo para conseguir mis objetivos. Hoy, tan sólo unos meses después, me siento fuerte e ilusionada con nuevos proyectos. Me he enfrentado satisfactoriamente a mis miedos y salgo reconfortada del proceso de coaching.
Gracias por tus palabras y por acompañarme en este momento de mi vida ayudándome a seguir creciendo personal y profesionalmente.
Un fuerte abrazo.

Erika

Dentro de unas semanas hará un año que inicie el proceso de Coaching con Ana, lo necesitaba, me hacía falta, pero aún así aún recelaba de llamar y pedir cita; tanto tardé que tenía el teléfono en mi poder hacía más de un año, por lo que se podría decir que estuve mucho tiempo pensándomelo, y creo que es eso, el pensamiento, lo que me hacía falta reconducir (entre otras cosas).
Al escribir estas líneas se me suman gran cantidad de ideas, reflexiones, sentimientos (algunos encontrados)… pero creo que lo mejor sería expresar mis sensaciones antes y después de pasar por el proceso de coaching. Y es que en septiembre dos mil trece me encontraba bastante perdido en mi mismo, sin saber muy bien que querer, y lo poco que sabía que quería no tenía claro si era un deseo real o una imposición, una obligación; y lo poco que sí sabía que quería no tenía la menor idea de alcanzarlo. Ahora ese mar de dudas ha desaparecido en un objetivo a largo plazo compuesto por mini-objetivos, que me guían y me dan fuerza.
Una de las cosas que aprendí que creo que más me marcó es la diferencia entre saber lo que quieres y desear lo que quieres. Cuando sabes lo que quieres normalmente lo consigues, pero una vez allí puedes pensar que no fue la elección correcta; sin embargo, cuando deseas algo, una vez que lo alcanzas, lo disfrutas y gozas con ello. Y evidentemente, no es lo mismo.
Recomiendo el coaching si te encuentras a bordo de una barca en aguas tranquilas (o revueltas) rodeado de una espesa niebla que te impide ver hacia donde quieres dirigirte.

Alberto

Buscando coach vi a Ana en Internet, leí lo que contaba y me dije “esta es”; me gustó entonces y aún me gusta más ahora: es una fantástica profesional y aún mejor persona y creo que ambas cosas juntas no son fáciles de encontrar.
Durante mucho tiempo he tratado de cambiar mi vida sin saber por donde empezar. Hoy, algunos meses después de encontrar a Ana, mi vida ha cambiado radicalmente a mejor. Ana me ha ayudado a ir definiendo mi camino y me ha acompañado y apoyado en la transición. Gracias por tu ayuda y tu apoyo.
Un beso tesoro.

Fernanda San Juan

Hacia tiempo que me encontraba desmotivada en mi trabajo y a nivel personal bastante perdida, añadido mi dificultad para pedir ayuda no hacia que mi situación a nivel personal y profesional mejorara. Después de hablar con varias personas que habían realizado sesiones de coaching y lo bien que les había ido pensé en probar, no iba a perder nada por intentarlo. Después de buscar por diferentes sitios, me decidí por enviarle a Ana un correo con mi situación.
En mayo llegué a mi primera sesión totalmente perdida, en el sentido laboral y personal. De una forma sencilla Ana me ha ayudado a ver donde estaban las claves de mis problemas, y como llegar a la solución. No sólo me ha ayudado mejorar mi estado anímico personal y profesional actual, la forma en la que Ana me ha guiado me prepara para próximas situaciones y experiencias.
Tengo mucho que agradecerle, ya que nunca pensé que el coaching me ayudaría de una manera tan eficaz y rápida, ahora vuelvo a saber lo que quiero, la motivación en el trabajo ha vuelto, se donde están mis miedos y mis barreras y como afrontarlas. Y lo mas importante como quererme con debilidades y miedos incluidos.
Gracias Ana

Nuria

Envía tu testimonio

4 + 8 =