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Tras la muerte súbita de mi marido, mi organizada vida se viene abajo…se desmorona. Quiero volver a mi vida de antes y a la felicidad que me rodeaba. Evidentemente eso es imposible pero yo insisto e insisto. Ana me ha ayudado a ACEPTAR mi duelo; ACEPTAR mi pena y tristeza. Con esa aceptación, he conseguido coger las riendas de mi vida otra vez. Gracias Ana por la calidez y cariño que desprendes como persona. Gracias por tu serena escucha. Gracias por tus silencios cuando mil veces he llorado sentada frente a ti. A partir de ahora sé que se puede llorar sin tener ese sentimiento de «derrota»; que se puede estar triste sin tener la sensación de que has perdido; que se puede echar de menos al amor de tu vida en paralelo a seguir disfrutando de la vida; de que puedes sonreír sin sentirte culpable por hacerlo y de que sí que es verdad que la vida me ha dado un buen golpe pero también te ha puesto a ti en mi vida para que me enseñes a que todo lo que me rodea….aún merece la pena. Gracias Ana.

Isabel (Profesora)

Después de iniciar un proyecto empresarial, y al haber fallado en otro en un pasado no disponía de la confianza suficiente para disfrutar del camino del emprendedurismo de nuevo. Estaba pasando por un momento interminable de ansiedad provocado por la falta de seguridad, me impedía tomar decisiones con determinación y siempre estaba cuestionando todos mis actos. Ana para mi ha sido determinante, un antes y un después, me ha hecho darme cuenta del potencial de la consciencia presente de su capacidad para llevar una vida donde no es necesario controlar todo y disfrutar del camino. Ha sido una experiencia para el autoconocimiento y el crecimiento personal.

Víctor

Llevaba muchos años trabajando en una empresa y llegué a mi límite de aguante porque hay actitudes que dependiendo del momento de nuestra vida ya no podemos aguantarlas. La verdad es que tengo que reconocer que cuando llegué a la primera cita estaba destrozado, pero como bien sabemos es difícil cerrar un capitulo y encontrar un nuevo camino. Es lo que hemos hecho durante este año, ha sido un trabajo muy completo, al principio quería profundizar la parte profesional, intentar saber por qué había llegado a esta situación extrema pero me di cuenta que estaba muy relacionada con la parte personal. Durante todos estos años me había construido un mundo “ideal” y vivía en una zona de confort, hasta que me di cuenta que había olvidado totalmente de quien era yo, o más bien como era yo, me refiero como persona, lo que realmente quien quería ser en mi vida. No tenemos que tener miedo a descubrirse de nuevo o vernos como una persona nueva, solamente tenemos que ser consciente que esto conlleva momentos de alegría pero también momentos más complicados sobre todo cuando nos afrontamos a nuestros sentimientos. Tengo que decir que fue un trabajo muy emocional y me ha liberado de muchas cosas que quizás no pensaba que podían influir directamente al ámbito laboral. Aprendí a que nosotros mismos somos los que nos ponemos nuestros propios límites, situaciones que hemos vivido hasta ahora y que ya no estamos dispuestos a vivir de nuevo. Este trabajo con Ana ha sido increíble, es una persona que te escucha, aconseja, y sobre todo te hace ver que somos lo que queremos ser, que siempre hay que luchar por sus sueños y que tenemos siempre que creer en uno mismo. Después de este año puedo decir y me enorgullece de haber recuperado la confianza, la ilusión y sobre todo lo más importante saber quien soy y ser fiel a mi mismo. Ahora sé donde voy, sé cual es mi camino, mis valores, como soy y sobre todo he vuelto a existir como la persona que realmente soy. Todo este camino es gracias a Ana, es una persona para mí que ha sido esencial para este cambio y siempre la tendré presente conmigo. No tengáis miedo de volver a descubriros o descubrirse simplemente, todos escondemos o no queremos recordar algo pero es muy importante afrontar sus “demonios”. Ahora si os digo, siempre estarán aquí pero se aprende a vivir con ellos y ser más fuerte! Así que adelante, si queréis un cambio y sentáis que es el momento para coger un nuevo camino; animaros tenéis que hacerlo y Ana os acompañara en éste, pero lo tendréis que escribir vosotros porque cada uno es libre de su destino!

R.

Totalmente bloqueada, así me sentía cuando decidí buscar un Coach y encontré a Ana. Sabía que no podía esperar más a tomar determinadas decisiones tanto en lo personal como en lo profesional, pero me sentía totalmente confundida y paralizada.

No sé muy bien como explicar en qué momento se produjo el cambio, pero poco a poco con la ayuda de Ana empecé a aclarar la maraña de emociones y dudas que tenía, a ganar confianza en mi misma y empecé a tomar las decisiones que tenía que tomar y que llevaba años evitando. Si han sido las decisiones correctas o no, sólo el tiempo lo dirá, lo que sí tengo claro es que ahora me siento más tranquila y feliz, y supongo que si siento eso es porque son las mejores decisiones que podía tomar.

Muchas gracias Ana por acompañarme en este bonito y a veces también complicado viaje.

Rosana

Decidí iniciar un proceso de Coaching Personal cuando por trabajo me trasladé a Alicante desde San Sebastián. El cambio se me estaba haciendo muy cuesta arriba; trabajo nuevo al que tenía que dedicar muchas horas, compañeros nuevos con los que me estaba costando adaptarme, sin amigos ni familia ya que no conocía a nadie en la ciudad… me sentía sola y abrumada y sólo pensaba en volverme a Donosti. Una amiga me dijo que quizás un Coach Personal podría ayudarme, y así encontré a Ana. Al principio no tenía muy claro cómo podría ayudarme, pero sesión a sesión fui encontrándome cada vez más cómoda con ella, y las cosas fueron poco a poco ordenándose y cogiendo su espacio. Ahora que miro atrás, no puedo creer que haya cambiado tanto mi vida en tan pocos meses, empiezo a tener un grupo de amigos con los que salir, he encontrado compañeros de trabajo muy buenos, tengo tiempo para ir al gimnasio y para hacer senderismo, actividades en las que también me estoy haciendo mi circulo de amistades, y  bueno, aunque mis raíces siguen estando en mi ciudad natal, cada vez me siento más agusto viviendo en Alicante y más segura de que tomé la decisión correcta. Muchas gracias Ana por ayudarme a crear un hogar también aquí.

Izas

Dí con Ana por casualidad , y que casualidad más acertada. Hay un refrán hindú que dice “ el maestro llega cuando el aprendiz está preparado. “ pues eso es justo lo que me pasó con Ana.

Las circunstancias de la vida nos llevan a cada uno a asumir un rol que consideramos que es el mejor , y te dejas llevar. Los años pasan,  y en un momento determinado  la vida te pone al límite y algo hace  ”click “en tu cabeza y te ves viviendo una vida en la que tú no eres el protagonista. Te das cuenta de que tu vaso está lleno de los problemas de los demás y de repente se desborda.

Ana me enseñó a quererme, a valorarme y a hacer las cosas por mí. Me ayudó a identificar qué es lo que quiero y que no, y a volver a conocerme. En definitiva , me ha ayudado a saber buscar mi camino para ser feliz y estar a gusto conmigo, siendo la persona que soy.

Gracias Ana por ayudarme a llenar mi vaso y ser consciente de todas las cosas que puedo ofrecer-me.  Gracias Ana, mi guía , mi apoyo y mi casualidad mas bonita.

María

Busqué a Ana porque había llegado a un punto en mi vida en que sentía que ya no podía más. Mi inseguridad unida a una situación familiar dolorosa estaba haciendo mella en mi. Además pensaba que admitir ese momento de no retorno me hacía débil y era un fracaso.
Ese fue mi punto de partida, y a partir de ahí llegaron muchas horas compartiendo pensamientos y vivencias.
Cada tarde que iba a ver a Ana, en el coche mientras volvía del trabajo, solía repasar en mi cabeza todo lo que me había sucedido desde nuestra última cita para contárselo. Después llegaba, soltaba a bocajarro todas mis ideas y entre medias Ana me hacía preguntas que yo contestaba. Siempre me marchaba pensando en lo rápido que se pasaba la hora. Casi como si no hubiese existido.
Pero resulta que cuando salía de allí, en las horas y días sucesivos, tomaba consciencia de que esa hora fugaz me había provocado una sacudida interior que me hacía sentir incómoda, que algo había sucedido. Y es que esas preguntas que Ana me hacía y yo contestaba sin más me habían hecho conectar con mi yo interior, ese al que mantenía en silencio normalmente porque lo que me decía me resultaba a ratos duro a ratos doloroso.
Y gracias a Ana por fin le dejé a hablar, por fin empecé a escucharme y seguir mi instinto. Eso te lleva necesariamente a dar pasos hacia delante, a tomar decisiones que antes veías imposibles, a plantearte opciones que antes pensabas improbables e inevitablemente se abren caminos que hasta ahora eran inexistentes. Y sientes que has cambiado. Pero no es cierto. Eres la misma persona sólo que has descubierto cosas de ti misma que habían permanecido ocultas en lo más profundo de tu interior: miedos, necesidades, deseos, capacidades y sobre todo, no sólo dónde están tus límites, sino donde debes ponerlos para vivir de una forma realmente saludable.
Creo que antes de conocer a Ana, a pesar de que en algunos aspectos de mi vida era una persona afortunada; sobrevivía y ella me enseñó cómo vivir. Es el mejor regalo que se le puede hacer a alguien. Gracias ; )

Laura

Hola, este no es un mensaje sencillo de escribir, puesto que tanto las emociones, sensaciones y nuestras capacidades mentales son complejas y delicadas. Si hay una manera más acertada para decir cual es el papel exacto de Ana, es la de calibrar nuestra mente.
Yo tuve un problema muy serio del cual, por mucho que pensara de como salir de aquel atolladero no lo sabía, no encontraba la salida, estaba perdido en un mundo que no dejaba de dar vueltas hacia la misma dirección y no conseguía avanzar. Veía, como si estuviera en un cristal tintado del cual yo podía verlos a ellos pero ellos a mi no, como crecían, vivían y conseguían éxitos, pero sobretodo, avanzaban .
Entonces, decidí acudir a un profesional. Aquí es donde entra el papel de Ana. Una sesión es como una lluvia de sensaciones, la habitación parece estar en otro lugar donde la inundas de tus profundas emociones: miedo, odio y tristeza van primero, pero después paz, felicidad y aceptación.
Tu mente funciona al 100% y empiezas a recordad cosas de las que ni te acuerdas. Cuando hablas con Ana hablas directamente contigo mismo, ella es solo una consciencia que te coge de la mano y te guía cuando estas perdido. En la habitación en realidad solo estas tu hablando contigo mismo, perdonándote y dándote otra oportunidad en la vida.
Al final, no te has dado cuenta y te conviertes en la mejor forma de ti, con vida en los ojos, con sueños convirtiéndose en realidad y sobre todo con ganas de vivir otra vez.

Marcos

Hola Queridos y queridas… Si estáis leyendo los testimonios del Blog de nuestra maravillosa Ana es porque la necesitáis…. ¡Sí! ¡Sí! Tanto como la necesitaba yo cuando contacté a finales de agosto con ella por email…. Hoy ya cerrado un ciclo juntas sé que esta experiencia compartida siempre estará tanto en ella como en mí.
Cuando llegué a la consulta estaba perdida, confundida, dolorida después de un una ruptura sentimental. A través de nuestras sesiones me he reencontrado y me he descubierto.. sigo descubriéndome día a día. Yo, que siempre me exigía más y más “y tenía que hacer” y “tenía que ser”…. Sin darme cuenta de que lo único que tenía que SER era yo misma….. Ser consciente de mí ser. Yo, trabajadora incansable siempre por y para los demás dejé se estar por y para mí misma…. Perdida en mi vida sin escucharme, ni a mis emociones ni a mi cuerpo que gritaba en silencio…¡Basta ya! .Yo sin querer estar con mi dolor porque yo era fuerte y podía con todo…. Sin querer sentir…. Con una planificación mental de cómo tenía que ser mi vida, mis actuaciones y mis relaciones con los demás…. Cúal Robot programado……
Todo cambió cuando me rompí para renacer desde la consciencia de mi esencia esa dormida y metida en una jaula de oro… esa niña perdida dentro de mí….. Ana me acompañó en mi reencuentro con mis ilusiones, con mi niña y me enseñó que tenía que sentir… que el dolor no significaba sufrimiento… Que todas mis emociones son parte de mí y tengo que sentirlas y gestionarlas.. No se puede ignorar una parte de uno mismo.
Me dí cuenta que mi vida se forjaba día a día con mis decisiones, mis logros y equivocaciones, que si no sé tendré que aprender, que la culpa no sirve de nada , que al enfocar en positivo y cambiar mi diálogo interior yo crezco día a día… También que mi espacio y mi tiempo son míos y sólo yo decido cómo vivirlos.
Hoy viajo todos los días conmigo misma y me siento afortunada por todo lo aprendido y vivido, ello me ha traído hasta aquí también me llevará al mañana además quiero seguir sientiéndome tranquila ,fuerte,confiada plena, llena de ilusión por vivir cada día. Viajar conmigo misma lo más importante, disfrutar de cada detalle de cada gesto de cada momento.
Gracias Ana por enseñarme a ser más paciente, a respirar, a ver que tengo que cuidarme mucho, a que no tengo que entenderlo todo y que era importante para recuperarme parar y descansar .
Mi cariño infinito para tí.
Noe

Noemí Alcolea

Hace algo más de un mes que termine mi proceso de coaching con Ana. Para mi ha significado un antes y un después. Ahora tengo 37 años y desde muy jovencita una de mis inquietudes era mi desarrollo personal y mi crecimiento, he leído mil libros sobre el tema, pero hoy sé que buscaba ese crecimiento de forma equivocada, luchando, desgastándome, haciendo siempre lo que pensaba que debía hacer, poniendo mi nivel de exigencia en extremos que llegaron a causarme un perjuicio en mi salud, esa lucha de forma equivocada hacia que mis niveles de energía estuviesen muy bajos…. La sensación de lucha continúa utilizando mi automotivación exigente tan solo obtenía la recompensa de insatisfacción, aunque no era consciente de todo ello. Las experiencias vividas, las emociones mal gestionadas, mis creencias limitantes, no vivir plenamente mis valores en mi día a día habían convertido mi vida en algo que nunca desee y estaba tan ocupada en esa vida que ni si quiera me daba cuenta, porque no tenía tiempo ni herramientas para afrontar mis miedos y con ello salir de mi zona de confort, que obviamente era más que INCÓMODA para mi. No sabía como salir de esa situación y el hecho de no conformarme con esa vida fue lo que hizo que mi camino y el de Ana se cruzasen. Ella me dio un espacio de reflexión, un espacio libre de juicios, un espacio lleno de cariño, en definitiva un espacio seguro, donde poco a poco fui llegando a conocerme a nivel inconsciente, pude desechar lo que que ya no quería y lo que no me gustaba o me limitaba y potenciar lo que me apasiona, me acompañó a mi ritmo, sin presiones. Liberarme de miedos y creencias limitantes me ha permitido tomar decisiones libremente que han cambiado mi vida totalmente, mis relaciones han mejorado con los demás y lo que es más importante conmigo misma, he recuperado mi esencia y me siento libre. Ahora tengo las herramientas y se utilizar mis recursos y todo mi potencial de la forma adecuada y sé que es la adecuada porque ya no lucho, ahora disfruto cada día y lo que antes no me permitía ni sentir ahora es el motor de mi vida, mi pasión.
Mil gracias de corazón Ana por acompañarme en este viaje. Un abrazo.

Montse

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