Sobre mí

 

Hola, mi nombre es Ana Oliver y trabajo como Coach Personal en Alicante, donde nací y tengo la suerte de disfrutar de mi familia y vida profesional, ayudando a las personas a  sentirse más satisfechas, y a generar los cambios que quieren en sus vidas.

Entiendo el Coaching como un proceso de cambio personal, en el que se trabaja tanto el hacer como el ser.  Esto no quiere decir dejes de ser tú mismo, todo lo contrario, se trata de encontrar tu esencia y sacarla al exterior para sentirte bien contigo mismo y alcanzar tus propósitos

Para mí, es tan importante tener un propósito en esta vida que oriente mi día a día, como el no olvidar de dónde vengo. Reconciliarme con mi historia y conmigo misma ha sido el mejor y más bello trabajo que he hecho en mi vida. ¿Quieres descubrir cómo fue mi cambio?

Desde muy joven surgió mi vocación de ayudar a los demás y con 16 años me hice voluntaria en una Asociación Juvenil para trabajar con niños discapacitados. Un par de años después comencé a estudiar Trabajo Social, donde caló muy profundamente en mí el principio de dignidad de la persona como única y con valor en sí misma.

El comienzo de mi etapa profesional.

Al terminar la carrera comencé a trabajar en Cruz Roja Española como coordinadora de los programas de atención a inmigrantes y refugiados,  donde pude conocer muchas formas diferentes de entender la vida, idiomas, culturas, historias de vida y de superación.

Lo que más me sorprendió y aún a día de hoy me sigue erizando la piel, es la capacidad del ser humano de superar las adversidades y sobreponerse. Esa fuerza y perseverancia para luchar por una vida digna es realmente admirable.

Yo era muy feliz en mi trabajo y me sentía muy plena. Tenía unos compañeros estupendos, el reconocimiento de mis superiores, un buen horario… Pero llegó un momento en que todo aquello dejó de llenarme.

Poco a poco fui perdiendo la ilusión y se me empezó a hacer un mundo ir a trabajar, mi mundo feliz y estable se derrumbó y sufrí una crisis personal y profesional importante.

Fue muy duro verme así, al principio pensé que sería algo pasajero y que con un par de semanas de vacaciones se me pasaría pero nada más lejos de la realidad. Me dí cuenta de lo importante que es tener una buena salud física y emocional. Lamentablemente tuve que perderlas para empezar a valorarlas.

Mi necesidad de cambio. Descubrir quién soy.

Decidí buscar ayuda profesional y así es como empecé a revisar los pilares sobre los que había asentado mi vida. Algunos  de ellos necesitaban una buena restauración, y alguno que otro ¡había que derrumbarlo para hacerlo de nuevo!

Uno de los pilares que primero fue sometido a revisión fue el de mi vida laboral. Una noche de verano en la que el insomnio era mi compañero de cama,  me puse a hacer un listado de las cosas que me gustaban y las que no me gustaban de mi trabajo.

¿Te has parado a hacerlo? Es muy esclarecedor.

Así es como me dí cuenta que con lo que más disfrutaba era con todo aquello que tenía que ver con el Coaching y el desarrollo del equipo que coordinaba. Esa fue la clave para lanzarme a la que hasta hoy es mi profesión.

Cómo alcancé mi felicidad.

 

Me formé en Coaching  y en cuanto me certifiqué como Coach Personal allá por Septiembre de 2010, monté mi propio despacho en el que estoy muy agusto y feliz.

Hay momentos difíciles, no te voy a mentir. Pero la ilusión y la satisfacción que siento trabajando con mis clientes hace que las dificultades se superen más fácilmente. También yo aprendo de ti.

A día de hoy sigo cuidando mis pilares y revisándolos con frecuencia. Suelo  decir que me he convertido en una “friki”  de los trabajos de desarrollo personal y terapéutico. Me apunto a todos los talleres y cursos que puedo, Gestalt, Eneagrama, trabajo corporal, yoga… Me ayudan mucho a  cuidarme y conectarme conmigo misma, lo que a su vez puedo reflejar en mi quehacer profesional.

¿Qué puedo hacer por tí?

Pues lo mismo que he hecho por mí. Ayudarte a conocerte, a revisar los pilares sobre los que se asientan tu vida, y si alguno necesita una reforma o construirlo de nuevo pues ahí estaré junto a tí para acompañarte.

Si te apetece contarme tu historia y que hablemos con más tranquilidad de lo que te ocurre, ponte en contacto conmigo. ¡Estaré encantada de ayudarte!

Gracias por dejarme compartir mi historia contigo y si quieres, puedes leer las experiencias que otros compartido conmigo.