Todo cambio genera incertidumbre, tanto si es un cambio que has elegido tú como si  te viene impuesto. A  priori, no sabemos qué va a pasar ni cómo van  a quedar las cosas tras el cambio, y eso nos genera nerviosismo, intranquilidad e incluso ansiedad.

Los cambios asustan, en general todos ante un cambio sentimos miedo de una u otra forma, y el que te diga lo contrario miente, lo que nos diferencia a unos de otros a la hora de vivir un cambio es nuestra capacidad de adaptación a los mismos.

¿Por qué nos dan miedo los cambios?

Los cambios asustan porque nos conectan con sentimientos de incertidumbre y temor a perder o a fracasar. A esto, se suma la aparición de pensamientos que anticipan acontecimientos negativos sobre lo que va a ocurrir, y dudas acerca de nuestra capacidad para manejar la nueva situación. Es como una “espiral diabólica” que se activa y se va retroalimentando cada vez más, generando angustia y ansiedad.

Como no tenemos el control sobre lo que va a pasar y qué consecuencias finales tendrá el cambio para nosotros, nuestra mente quiere que “nos cuidemos en salud” y que estemos preparados para que las cosas puedan salir mal, de ahí que se active el miedo, con el fin de evaluar todas las potenciales situaciones de peligro para nosotros.

Todos sentimos miedo ante los cambios, lo que nos diferencia es nuestra capacidad de adaptarnos a ellos.

¿Qué temores se activan ante los cambios?

Muy posiblemente no sea un único miedo el que sientas frente a los cambios, pueden ser varios a la vez, variar según el tipo de cambio que tengas que afrontar o incluso ser diferente según el momento de tu vida en el que te encuentres.

Lo primero para poder superar el miedo al cambio, es darte cuenta de que sientes miedo y con qué puede ser que tenga que ver ese temor. La ansiedad, la angustia y el desasosiego, no son más que síntomas de que hay algo que te asusta. El siguiente listado puede ayudarte a identificar y poner nombre a qué es lo que te da miedo del cambio, así ya estarás dando el primer paso para poder afrontarlo.

 

1.   El temor a no ser capaz de afrontar los cambios.

En muchas ocasiones de cambio, es posible que te surjan pensamientos que vienen a decirte que no vas a ser capaz de afrontarlo, que vas a sufrir mucho en el proceso, que no estás preparada para el cambio, o que no dispones de las habilidades y fortaleza mental y emocional para superarlo. Así es que vives el cambio con mucha sensación de incapacidad, te angustia y bloquea tu capacidad de actuar frente al mismo.

2.   El temor a no estar a la altura de las circunstancias.

Este miedo tiene que ver con la autoexigencia y los requisitos que te autoimpones acerca de cómo debe ser tu comportamiento en todo momento; antes, durante y después del cambio. Como ese “ideal“ acerca de cuál es la forma correcta de actuar y comportarte es muy alto y estricto, no te permites ningún margen de error, ni la más mínima muestra de vulnerabilidad. Con este nivel tan alto de autoexigencia, lo único que consigues es que se dispare tu nivel de angustia y miedo, y desde ahí es muy difícil poder afrontar los cambios con cierta tranquilidad y confianza.

3.   El temor a fracasar.

Este temor  se activa principalmente cuando el cambio ha sido fruto de tu propia elección personal; cambiar de trabajo, emprender un negocio, iniciar una nueva relación de pareja. Surge el miedo a no tener éxito en ese nuevo proyecto que inicias, y a que la imagen que tí misma y la que muestras al resto, se vea  dañada si finalmente no funciona o no sale bien. El fracaso se vive como algo terrible y tiene que ver mucho con lo que hablaba más arriba acerca de la autoexigencia y que no te permitas fallar o equivocarte.

4.   El temor a defraudar.

Tiene mucho en común con el miedo a no estar a la altura de las circunstancias pero se le une un ingrediente más: una o varias personas que han  confiado en ti para hacer ese cambio o que te han  apoyado mucho para llevarlo a término. En este caso, el temor a no cumplir con las expectativas y confianza que consideras han depositado en ti, te lleva a un nivel de exigencia muy alto contigo misma, que en la mayoría de la ocasiones te bloquea aún más, queriendo huir del cambio.

5.   El temor a la pérdida.

Y aquí entran un montón de cosas que puede ser que temas perder con el cambio. Sí, uno de los grandes miedos que nos producen los cambios es el temor a perder algo que tenemos. Quizás no te hayas dado cuenta de este aspecto pero es posible que sientas miedo a

√  Perder tu seguridad económica.

√  Perder status o calidad de vida.

√  Perder relaciones afectivas o de amistad. Que te dejen de querer, que les dejes de gustar.

√  Perder tranquilidad y comodidad.

√  Perder los beneficios encubiertos que nos da la situación actual.


Ahora es tu turno

¿Qué es lo que más temes de los cambio? ¿Has podido identificarlo y ponerle nombre? ¿Qué estrategias has utilizado para superar en el pasado tu miedo al cambio?

Comparte tu experiencia en el apartado comentarios, será estupendo aprender juntos.


 

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SOBRE MÍ

Soy Ana Oliver, Coach Personal y autora de este Blog. Mi objetivo es ayudarte a sentirte más satisfecho contigo mismo, y a generar los cambios que quieres en tu vida. Descubre cómo puedo ayudarte aquí.