¿Tienes la sensación de que no te llegan las fuerzas para acabar el día?  ¿Has terminado el día agotado y no tienes claro qué es lo que has estado haciendo para acabar tan cansado? Si te pasa esto posiblemente estés dejando que algunos ladrones se lleven tu energía.

La energía es la fuente de la que se nutre nuestra motivación, la cual es necesaria para ponernos en marcha, afrontar las situaciones del día a día con confianza, y en definitiva para sentirnos más felices. Sin embargo, hay algunas cosas que hacemos, pensamos o sentimos, que llevan a perder y desperdiciar nuestra energía sin darnos cuenta, y si la motivación no tiene de donde alimentarse ya sabes lo que pasa ¿verdad?

¿Qué puedes hacer para mantener tu energía y motivación a niveles óptimos?

Como siempre digo cada persona es un mundo, y nadie mejor que tú puede saber lo que te va bien y mejor te funciona. Así que te voy a contar las cosas que, por mi experiencia profesional y sobre todo personal, veo que mejor funcionan y que son bastante comunes para todos.

Céntrate en lo que depende de ti.

¿Te has parado a pensar la cantidad de energía que pierdes preocupándote por cosas, que todavía no han ocurrido y que seguramente no lleguen a ocurrir nunca? Por no decir, el tiempo que pierdes dándole vueltas a cosas que ya ocurrieron y ante las que no puedes hacer nada para cambiarlas. No sé tú, pero a mí se me van un montón de energías en ello.

Como una vez me dijo un alumno en un curso: Deja de preocuparte y pasa a ocuparte.

Si es algo que temes pueda ocurrir en el futuro, traza un plan para reducir los posibles riesgos en caso de que ocurra. Si es algo que ocurrió en el pasado, deja de buscar culpables o de culpabilizarte a ti mismo, y haz lo que esté en tu mano para resolverlo. Si por desgracia no tuviera solución, pues de nada sirve seguir dándole vueltas al tema, ¿no crees?, sólo queda aprender de la experiencia para evitar que vuelva a ocurrir.

Reconócete en lo bueno y da gracias por lo que tienes.

Te aseguro que esta es una fuente inagotable de energía diaria: poner atención y poner en valor, todas las cosas buenas que hay en ti y que tienes en esta vida.

Y es que, ¡cómo nos cuesta reconocernos aquello que hacemos bien! ¿Verdad?, y qué fácil vernos aquello que hacemos mal y, por si fuera poco, nos pasamos el día machacándonos con ello.

Te invito a que durante una semana al final del día escribas esas tres cosas del día que han ido bien, esos pequeños pasos que tienes que empezar a poner en valor, porque la vida son pequeñísimos pasos que van sumando.

La vida son pequeñísimos pasos que van sumando, ¡Celébralos!.

Come y vive sano

El cuerpo es la casa en la vive tu mente y tus emociones, si la casa no está en óptimas condiciones, difícilmente los inquilinos podrán encontrase bien allí, ¿no crees?

Los hábitos poco saludables roban muchas de tus energías, quizás ahora no te das cuenta de la cantidad de energía que estas dejando de recibir, pero en cuanto empiezas a comer de forma más saludable, tus cinco comidas al día, dejas de fumar, empiezas a hacer ejercicio, descansas tus 8 horas como mínimo, tu cuerpo se llena rápidamente de mucha energía, y te aseguro que se nota la diferencia.

Cuida tu cuerpo porque es el templo de tu alma.

Pon orden, prioriza lo importante y relativiza lo demás.

El desorden, no contar con una mínima planificación, ir todo el día apagando fuegos, llevarlo todo en la cabeza…consume tantísima energía, que es imposible que te queden fuerzas para solucionar los problemas.

Es importante tener un mínimo de orden y planificación en tu vida, y sobre todo descargar la cabeza de las mil cosas que tienes pendientes. A mí me funciona muy bien apuntarme todo en listas, es una forma de descargar el disco duro y dejar espacio libre para hacer lo que me toque hacer en ese momento, sin preocuparme porque se me pueda olvidar algo (dícese pagar la excursión de los niños, por ejemplo).

Además cuando lo tienes todo apuntado, es más fácil dedicar dos minutos al día para revisar la lista, ver qué es lo más importante, lo más urgente y decidir por donde vas a continuar. Prueba a hacerlo y ya me cuentas qué tal te funciona.

Rodéate de gente nutritiva.

Esas personas que te suman y mucho, con las que te sientes bien, que conectas y te enriquecen, con las que puedes compartir los momentos buenos de la vida y que te acompañan en los no tan buenos. Personas que escuchan más que hablan, y que cuando hablan es para aportar cosas enriquecedoras y constructivas.

¿Dónde se encuentran estas personas? Pues poniendo atención en tu día a día, porque haberlas, las hay, y si no puedes encontrarlas, mira a ver si lo que está pasando es que estás rodeado de personas tóxicas que te impiden conectar con otras más enriquecedoras. Si sospechas que esto puede estar pasándote, aquí te dejo un artículo en el que te cuento cómo identificar y manejarte con las personas tóxicas.

 

Y no olvides que:

En esta vida dispones básicamente de dos cosas: tiempo y energía. Es tu responsabilidad decidir en qué vas a invertirlas; en cosas que te sumen o en cosas que te resten.

 


Ahora te toca a ti

¿Cómo sientes que está tu energía últimamente? ¿En qué sientes que pierdes muchas energías y fuerzas inútilmente? ¿Qué cosas de tu día a día puedes empezar a cambiar, para aprovechar al máximo tus energías?

Puedes contar tus ideas más abajo en comentarios, me encantará leerlas, seguro que yo también puedo aprender de ti.


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SOBRE MÍ

Soy Ana Oliver, Coach Personal y autora de este Blog. Mi objetivo es ayudarte a sentirte más satisfecho contigo mismo, y a generar los cambios que quieres en tu vida. Descubre cómo puedo ayudarte aquí.